Marruecos: el Desierto

Erg Chebbi es una inmensa duna de  22x5 km y es la única del Sahara en Marruecos.

Es una inmensidad de arena naranja que se extiende hasta el horizonte, con los colores más increíbles que hayas visto jamás.

Es la puerta del desierto, ya cerca de la frontera con Argelia, donde la vida se vive tranquila, y desde hace un tiempo, con la presencia constante de los turistas.


Al borde del desierto se sitúan varios hoteles o albergues, que organizan salidas en camello al desierto para dormir en jaimas, y  volver a la mañana siguiente con el espíritu renovado.

Alí el Cojo es uno de ellos, todo hospitalidad y buen hacer.

Con él nos fuimos a pasar una noche en el desierto bajo las estrellas en plena Navidad, y puedo aseguraros que fue la Nochebuena más peculiar de las que he vivido.

Nuestra jaima

Pero antes... nos subimos a lomos de nuestros camellos y con su paso lento y cadencioso nos aventuramos por las arenas naranja. 

Foto de M.C.R. La familia al completo cruzando el desierto.

Porque son naranjas, como la tierra de Marruecos, dejando paisajes bicolor en los que el azul del cielo y el naranja se complementan a la perfección.



Y el sol se puso para nosotros tras las dunas.

La cena en la jaima fue lo menos navideño en mucho tiempo, y fue estupenda. Platos de barro vidriado, cascados por el tiempo, vasos de cristal, servilletas de papel y velas...nada más!



Bueno, sí, una suculenta sopa harira, que es la sopa más rica que he probado en la vida, con un poco de todo e ideal para calentar el cuerpo. Porque el desierto en una noche de diciembre puede ser verdaderamente frío.

Luego vino la fiesta... tambores e historias bereberes para ahuyentar el frío y para confraternizar alrededor del fuego. La mayoría éramos españoles pero también había una pareja marroquí y un inglés solitario y algo excéntrico que nos sacó una sonrisa a todos.

Intentar dormir fue otro cantar. Es que hacía mucho frío! Cuatro o cinco mantas, el calor humano de mi compi de piso y la ropa puesta no fueron suficientes para mi. Pero levantarte al baño y contemplar el cielo del desierto lleno de estrellas como nunca lo has visto es un regalo de Navidad increíble.
 
Foto: Pedro Buján.

Y el amanecer. El amanecer en el desierto es un espectáculo.

La oscuridad se va pintando de colores a medida que sale el sol. Y vas descubriendo personas salpicadas por cada duna, esperando lo mismo que tú. Como esperando para saludar al sol...


 Despertar en el desierto tiene estos efectos...


Y estos...


Lo siguiente, cuando ya han vuelto los colores al mundo, es un té a la menta bien calentito y azucarado, como lo sirven ellos...



Y subirnos de nuevo a los camellos para volver al mundo real, donde nos esperaba un suculento desayuno, y un día de descanso al sol en la puerta del desierto... no se puede pedir más.



Fue una experiencia increíble, la volvería a repetir mil veces. La próxima, con Mateo.

Comentarios

  1. Hola !!

    Fotos geniales y buen blog
    Bienvenido al desierto de Marruecos
    Planificación de un viaje a Marruecos y pegado para cosas que hacer? Camel Trip Morocco es una empresa de viajes de Marruecos dirigida por los bereberes locales y especializada en las actividades del desierto (Camel Treks & Sahara Desert Tours)
    Teléfono: +212671581826
    Correo electrónico: cameltripmorocco@gmail.com
    Https://www.facebook.com/Cameltripmorocco/

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